La Informalidad como Fuente de Emprendimiento en Colombia

Por: David Valbuena

Los negocios informales han perdurado hasta hoy en día, a pesar de las dificultades, porque de un modo u otro logran satisfacer necesidades, ofreciéndole valor a un segmento de clientes específico, generalmente relacionado con productos o servicios prácticos, funcionales y a un bajo costo.

¿cuál es el problema con los informales?

Primero, la mayor parte de trabajadores informales no cuentan formalmente con un contrato laboral o de prestación de servicios, por lo que no tienen garantías en cuanto a su salario o a las condiciones laborales bajo las que trabajen. Lo anterior, hace que esta comunidad sea muy susceptible de ser explotada y que en general se encuentren en una posición vulnerable ante cualquier decisión o abuso de poder por parte de las autoridades locales. En efecto, los Vendedores de Comida informales en puestos callejeros carecen de dos de los 3 atributos que un Grupo de Interés debe poseer para ser tenido en cuenta: el Poder y la Legitimidad; por lo que, su seguridad laboral queda a la deriva, dependiendo directamente de las políticas y estrategia de la administración que esté de turno

Segundo, los negocios informales no cumplen con las normativas que la ley exige para la operación de locales comerciales. Los consumidores de estos productos o servicios no cuentan con ninguna garantía sobre las condiciones de salubridad, el origen de los productos, la legalidad del objeto del negocio, etc. Esto, se vuelve un obstáculo para muchos consumidores que, aunque vean Valor en el precio o la practicidad del producto ofrecido, encuentran un desincentivo en estos primeros aspectos.

Cocheros

Ahora bien, un excelente ejemplo de esta tendencia es Cocheros. Cocheros es un emprendimiento bogotano que identificó una oportunidad de negocio en la informalidad de los vendedores callejeros de hamburguesas. Estos vendedores en más de una ocasión son multados por la policía u obligados a desalojar del espacio público por no contar con los permisos correspondientes. Asimismo, muchas personas no se sienten cómodos comiendo algo de estos puestos callejeros por la falta de garantías sobre la procedencia y la preparación de los alimentos con los que se preparan.

Partiendo de esto, cocheros desarrolló un modelo de negocio en el cual comercializa hamburguesas al “estilo callejero” con ingredientes simples, opciones básicas entre las cuales

elegir, de rápida preparación y a un costo relativamente bajo Sin embargo, esto lo hace mediante una empresa formalmente constituida en la que sus trabajadores cuentan con todos los requisitos laborales que la ley establece, y en el que, como se puede apreciar fácilmente al comprar sus productos, los carritos cuentan con unos mínimos de higiene para el empaque preparación de los ingredientes. Igualmente, cabe destacar que Cocheros no se conformó con el tema de la formalización, sino que diseñó toda una marca con colores, uniforme para los empleados y un diseño bastante particular y distintivo para sus carritos. Lo cual les permite diferenciarse y generar mayor recordación entre los consumidores

Más allá del ejemplo de cocheros

Cocheros es sin duda uno de los ejemplos más exitosos de esta tendencia. Pero su mayor logro está en demostrar que se puede emprender a partir de un mercado al que usualmente solemos ver como un problema, como lo es el negocio de los vendedores informales. Esto resulta sumamente valioso en un país donde más del 32% de los trabajadores se encuentran en situación de informalidad y donde los gobiernos locales se limitan a: o bien implementar represalias viendo a los trabajadores informales como un enemigo, o bien a implementar medidas vagas de formalización como por ejemplo se ha hecho en la última administración de Bogotá con los embaladores de zapatos del centro. No obstante, estas soluciones no atacan el problema de raíz; particularmente esta segunda, trata de “estatizar” o regular un negocio como si fuera público, cuando en la práctica se presta para desarrollar múltiples oportunidades de competencia privada.

Entonces, una mejor solución sería ver esta informalidad como una fuente para emprender proyectos de negocio. El “truco” está en construir un modelo de negocio en el cual la propuesta de valor ofrezca los mismos Beneficios y solucione los mismos Problemas que el negocio informal del cual se parte. Al mismo tiempo, se debe organizar la operación para que cumpla con toda la normativa laboral, sanitaria, etc exigida por la ley y se deben solucionar aquellas falencias en el servicio o el producto derivada de la misma informalidad. Todo esto, en torno a la construcción de una marca, con una Identidad y un concepto que permita diferenciar a la empresa de los negocios informales y facilite su posicionamiento en el mercado.

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